RESISTIENDO VENUS – MONTSE ESTELLÉ

RESINTIENDO VENUS
Venus entró a Capricornio el día 5 de noviembre y estará hasta el 5 de marzo del 2022.
Venus en su transitar esta aproximadamente un mes a cada signo, así que esta estancia de 4 meses a Capricornio es excepcional y merece una mirada específica. El motivo de su permanencia prolongada en este signo es su retrogradación.
Venus retrograda cada 18 meses y la última vez que lo hizo al signo de Capricornio fue en 2014, así que ahora podemos estar viviendo resonancias de aquel momento, y quizás también del 2018 que se el punto central de sus ciclos de 8 años.
Por la proximidad con Plutón al mismo signo podemos esperar que esta retrogradación sea especialmente intensa, puesto que a mes a mes tenemos a Urano y el Nodo Norte ocupando el signo de Tauro, del que Venus es el regente, y por si esto fuese poco también contará con la compañía de Marte.
Venus rige la belleza ,la armonía, las relaciones, el placer de vivir, los sentidos, los recursos de los que disponemos que nos dan seguridad y la autoestima. Es todo aquello que nos ofrece este mundo que queremos y valoramos.
Venus a Capricornio habla de la relación que establecemos con nuestro propio cuerpo y específicamente de cómo se ve reflejado el paso del tiempo. Nos hace valorar aquello que hemos aprendido a disfrutar gracias a la experiencia de los años, aquello que ha ganado valor con el tiempo.
Es este un momento interesante para moderar los excesos y poner en orden nuestras prioridades, de apreciar todo aquello que hemos logrado con esfuerzo, de valorar nuestras competencias, aquello que
aportamos para hacer el mundo mejor o más bonito, y poner en valor también aquello que nos motiva a ser perseverantes.
Nos da el derecho a disfrutar de una justa retribución por nuestro trabajo y a gestionar mejor nuestros recursos: dinero, talentos, esfuerzo, tiempo, espacio….
Esta combinación de Venus y Capricornio es ambiciosa y constructiva, nos plantea progresar a través de aquello que valoramos. Es ahora el momento de crear estrategias, de plantearnos invertir nuestros recursos en un plan a futuro consistente.
En el ámbito de las relaciones se nos invita ahora a examinar las relaciones por aquello que son en su sentido mas práctico, y poner especial atención en cómo gestionamos el tiempo y el esfuerzo que nos suponen.
Es esta una posición que nos exige poner límites en las relaciones con el fin de proteger aquello que se esencial: el respecto a nosotros mismas y a los otros, y a la calidad de nuestros compromisos.
Es posible que en este periodo tengamos la necesidad de concentrarnos en nosotros, de hacer silencio, sin tener que negociar constantemente las cosas con el otro… a la vez pero también nos permite aclarar qual es el fondo de nuestras relaciones , identificando las dinámicas establecidas y definiendo qué son realmente nuestras expectativas o posibilidades de futuro. Esta posición de Venus nos ayudará a poner límites a la inercia y a redefinir las formas.
Venus a Capricornio habla del genuino amor a la naturaleza y a los ciclos de la vida. Es la belleza natural que posa en el centro lo esencial, eliminando los accesorios o los guarnimientos. Lleva la creatividad a lo concreto, favoreciendo la estética minimalista y tradicional…es posible que estos días nos vengan ganas de poner orden a casa, de sacar basura o cosas que no son bonitas o útiles.
La zona que ocupa Capricornio a nuestra carta, es y seguirá siendo una zona sensible hasta que Plutón no salga de allá al 2024. Es en esta zona que hemos vivido las afectaciones tanto en nivel personal como colectivo, la conjunción de Júpiter, Saturno y Plutón que llevó esta “crisis” histórica que todas hemos vivido durante el 2019 y 2020. Es por eso que cualquier transito por esta zona de la carta se puede sentir incómodo, porque es aquí donde tuvimos que decir adiós a algo fundamental para nosotros.
Quizás ahora esta visita de Venus nos cuestione qué provecho hemos sacado de esta crisis, o si hay alguna posibilidad de reconstruir algo con los fragmentos que hemos conservado.
Durante este periodo Venus hará aspectos con todos los planetas transpersonales; por el contacto que tuvo con Urano el 19 de noviembre y que fue exacto durante el eclipse de Luna a Tauro, el foco está en la sostenibilidad, en la creación de alternativas desde las que plantear cómo nos relacionamos con aquello que necesitamos o queremos. Por el contacto con Neptuno las emociones estarán a flor de piel, puede ser que navegamos constantemente entre las aguas de la ilusión y la desilusión, esta ambigüedad puede ser agotadora si estamos valorando relaciones. Amores que crecen como la espuma y que de golpe estallan como una pompa de jabón. Nostalgias por relaciones del pasado, tendencia a recordar historias pasadas, a hacer gestos románticos….
Con el primero sextil del 30 de noviembre, quizás evadimos mirar con realismo, inclinándonos a no tomar decisiones. Con el segundo sextil que será el día 5 de enero ( ya con Venus retrogradando), tendremos la tendencia a retomar el contacto con personas que fueron importantes para nosotros, con cierta sensación de sincronía y magia. Puede ser un buen momento para hacer las paces con alguien del pasado…..Pero será lo tercero sextil que tendrá lugar el 24 de febrero, el que disuelva las durícias y las fijaciones, mostrándonos qué ilusiones son las que nos ligan y que las que nos
impulsan adelante. En este momento será posible ver con más claridad, mirar hacia futuro con opciones realizables dejando de mirar atrás.
Venus hará tres contactos con Plutón; el primero será el once de diciembre, una conjunción exacto al grado 25 de Capricornio, esto lo podemos sentir como el final de algo que estimábamos mucho, o bien como la intensificación de todo el que ha estado moviendo Venus a Capricornio.
La segunda conjunción será el 25 de diciembre, aquí Venus ya estará en retrogradación…puede ser un día especialmente complejo, en el que surgen asuntos prácticos de los que nos tendremos que hacer cargo. La carga emocional se intensifica y la tensión puede llevar a reacciones polarizadas, sorprendidas…Es posible que podamos ver la máxima expresión de una problemática recurrente en nuestras relaciones. Esto que vemos a través de otros puede transformar el que sentimos hacia los demás.
La última conjunción será el día 3 de marzo, con Venus ya directo y en el grado 27 de Capricornio y contará con la presencia de Marte: este puede ser un final definitivo.
Resumiendo: si hemos estado sosteniendo relaciones o dinámicas compartidas que no nos hacían bien, desde este momento hasta el mes de marzo estaremos dejándolas atrás. Las relaciones que si sentimos consistentes, pueden experimentar ciertas crisis, pero tenemos ahora la oportunidad de hacer los cambios necesarios para redirigirlas y equilibrarlas.
El contacto de Venus y Plutón saca a la luz los trapos sucios, nos da la oportunidad de ver la verdad de nuestras relaciones.
Las relaciones de amor (Venus) requieren justamente esto: AMOR, o lo que es lo mismo, reciprocidad, igualdad, respeto y dignidad.
Este será el tema central estos meses. Es el momento de preguntarnos qué es nuestra idea del amor, qué expectativas tenemos en nuestras relaciones, de donde vienen y que implican. Cuando algo resulta destructivo, tenemos la necesidad de cortar la dinámica y hacerlo mejor.
Analizamos nuestra forma de querer, no solo a otras personas, sino a nosotros mismas, en la vida y a la naturaleza.
Montse Estellé
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